Elio Rodríguez Tineo*
*IngºAgrº, MSc., Profesor de la Facultad de Agronomía, Universidad Central de Venezuela, Maracay ,Venezuela.
Introducción
Las malezas son plantas indeseables que crecen como organismos macroscópicos junto con las plantas cultivadas, a las cuales le interfieren su normal desarrollo. Son una de las principales causas de la disminución de rendimientos del maíz, al igual que en otros cultivos, debido a que compiten por agua, luz solar, nutrimentos y bióxido de carbono; segregan sustancias alelopáticas; son albergue de plagas y patógenos, dificultando su combate y, finalmente, obstaculizan la cosecha, bien sea ésta manual o mecanizada.
El combate de las malezas se originó cuando el hombre abandonó la recolección y la caza, haciéndose sedentario y por ello, desde el inicio de la agricultura, el hombre ha dedicado grandes esfuerzos para combatirlas: primero en forma manual, posteriormente con el empleo de algunos artefactos, herramientas y equipos para mejorar la eficiencia en su control. En nuestros días existen sofisticados equipos mecánicos (cultivadoras) para remoción de las malezas, así como sustancias químicas o biológicas que se aplican, sobre el suelo olas malezas, para prevenir o retardar su germinación o crecimiento. En el transcurso de las últimas cinco décadas se han venido logrando significativos avances científicos y tecnológicos para obtener sustancias químicas o biológicas que sean menos tóxicas al hombre, menos agresivas al ambiente y, al mismo tiempo, más selectivas respecto a los cultivos donde se usen.
La interferencia de las malezas con los cultivos es la suma de la competencia por agua, luz, nutrimentos y bióxido de carbono; como resultado de esa interferencia, la maleza genera en la agricultura pérdidas, canto en calidad como en cantidad, de los alimentos y otros rubros producidos, desperdiciándose enormes cantidades de energía, sobre todo no renovable. Los costos del combate y los efectos sobre los rendimientos son muy variables, pues dependen del agricultor, del manejo de las especies de malezas predominantes, de la superficie sembrada de maíz y de las condiciones agroecológicas de la unidad de producción, entre otros factores.
Generalidades sobre la maleza
La palabra maleza se deriva del latín "malitia" que se traduce como "maldad". Barcia (1902) en el primer Diccionario general etimológico de la Lengua Española la define así: "Maleza, femenino anticuado de maldad. La abundancia de hierbas malas que perjudican a los sembrados".
Klingman (1961) define maleza como "planta que crece donde no es deseada o planta fuera de lugar". Mercado (1979) señala que la maleza ha sido definida de varias maneras, entre ellas "plantas que interfieren con el hombre o área de su interés"; así mismo, cita a Ralph Waldo Emerson quien las definió así: "maleza es una planta cuyas virtudes aún no han sido descubiertas'.
Rincón et al. (1968) definen la maleza en forma general como "plantas nocivas, molestas, desagradables a la vista y a la vez inútiles"; igualmente, en el sentido agronómico como "todas aquellas plantas que compiten con los cultivos y reducen tanto los rendimientos coma la calidad de la cosecha, obstaculizando además la recolección de la misma'. Trujillo (1981) las define como "plantas que interfieren negativamente con las actividades productivas y recreativas del hombre''.
Rodríguez (1988) ha señalado "maleza" como "término genérico antrópico, que califica o agrupa aquellas plantas que, en un momento o lugar dado y en un número determinado, resultan molestas, perjudiciales o indeseables en los cultivos o en cualquier otra área o actividad realizada por el hombre".
Clasificación de las malezas
Las plantas adventicias, indeseables o dañinas se pueden clasificar en gran diversidad de formas, las cuales dependen del interés particular de la personas en un momento dado. Con respecto al maíz, podrían limitarse a Las siguientes clasificaciones: botánica, por el ciclo de vida, por el hábito de crecimiento, grado de nocividad, requerimiento de condiciones de alguna variable de suelo, clima o cualquier otro factor. Los ejemplos incluidos dentro de cada una de las clasificaciones propuestas, se refieren a algunas de las malezas más representativas en el cultivo del maíz en Venezuela.
Clasificación botánica
Las unidades básicas son: género, especie y familia, las cuales a su vez se agrupan en órdenes, clases y divisiones; estas diferentes categorías, si se quiere abstractas, sitúan una planta en distintos niveles dentro del marco de la clasificación taxonómica. A manera de ejemplo se ubica taxonómicamente al corocillo (Cyperus rotundus L.), así: género Cyperus especie rotundus familia Cyperaceae; subclase Monocotiledónea; clase Angiosperma; división Traqueofita.
La clasificación taxonómica permite el intercambio internacional de información entre científicos o técnicos en la especialidad de Botánica o de la "Malerbologíá', neologismo aplicado a las disciplinas que estudian las malezas y sus efectos sobre las plantas cultivadas.
Clasificación por ciclo de vida
Bajo este sistema se agrupan las plantas según su longevidad; muchos autores los agrupan en anuales, bianuales y perennes. En Venezuela, dadas sus condiciones climáticas tropicales y las formas de reproducción de las plantas, se podrían clasificar en anuales, perennes y semiperennes o perennes obligadas.
Anuales: cuando las malezas cumplen su ciclo de vida en menos de un año, son de rápido crecimiento y se propagan, principalmente, por semilla sexual. Ejemplo: la pira o bledo (Amaranthus dubius Mart.).Clasificación por hábito de crecimientoPerennes: plantas que viven más de un año, se pueden propagar tanto por semilla de origen sexual como por propágulos vegetativos (asexual), siendo esta última, la forma principal de dispersión; por ejemplo, el corocillo y la paja Johnson (Sorghumhalepence (L.) Pers.).
Semiperenne o perennes obligadas: algunas especies de las familias. Malvaceae y Sterculiaceae conocidas con el nombre vulgar de escoba (Malachrar sp., Sida sp), así como la brusca (Cassia occidentalis L.) y brusquilla (Cassia tora L.), de la familia Leguminoseae, pueden considerárseles anuales o perennes, de acuerdo con las condiciones ambientes, particularmente de pluviosidad, y al manejo del cultivo, según el grado de preparación mecánica de la tierra. Su reproducción es por semilla sexual, son de porte bajo y, en caso de existir la humedad mínima necesaria, pueden vivir un año o más.
Erectas: son plantas con tallos ortotrópicos o de crecimiento erecto. Ejemplos: el mastranto (Hyptissuaveolens (L.) Poit.), la pira o bledo (A. dubius).Clasificación por el grado de nocividadRastreras: son plantas cuyos tallos crecen tendidos sobre la superficie del suelo; entre ellas existen dos variantes: las que emiten raíces principalmente en los nudos, como son los tallos estoloníferos de la paja bermuda, pelo de indio o paja Guzmán (Cynodón dactylon (L.) Pers.)y de la suelda con suelda (Commelina diffusa Burm. f.), y aquellas cuyos tallos rastreros no emiten raíces, como hierba de pasmo (Kallstroemia maxima (L.) Wight y Arn).
Trepadoras o volubles: se agrupan aquí las plantas con tallo de crecimiento oblicuo, capaces de trepar sobre las plantas de maíz, como la batatilla (Ipomoea tiliacea (Willd) Choisy),el bejuquillo (Rhynchosia minima (L.) D.C.), la picapica (Mucuma pruriens (L.) D.C.); cundeamor (Momordica charantia L.). Estas plantas interfieren con el cultivo, no sólo por competir con él, sino porque dificultan la recolección de la cosecha, como el caso de la picapica.
Trujillo (1981) agrupó las malezas según el grado de dispersión, daño, costo y posibilidad de erradicación, en cuatro categorías: levemente perjudicial, medianamente perjudicial, muy perjudicial y nociva. En maíz se pueden agrupar así:
Levemente perjudicial: las que ocurren en baja densidad en algunas localidades y son fáciles de controlar, como el tostón (Boerhaavia erecta L.).Clasificación por requerimientos hídricosMedianamente perjudicial: tienen densidad variable en muchas localidades y su interferencia podría estar limitada a la competencia por agua, nutrimentos y/o luz. Se pueden controlar por medios físicos, mecánicos o con herbicidas selectivos, como la pira o bledo y el corrocillo (Echinobloa colonum (L.) Link).
Altamente perjudicial: o nociva: están presentes en altas densidades en todas o casi todas las regiones maiceras, tienen alta interferencia con el cultivo, pues son plantas muy agresivas; compiten por agua, luz, nutrimentos y cualquier otro factor de producción escaso, y pueden segregar sustancias alelopáticas o interferir con la recolección de la cosecha. Ejemplos: paja peluda (Rottboellia exaltada L.F. o R, cochichinensis (Lour.) Clayton), corocillo (C. rotundus), paja Johnson (S. halepense), bejuquillos (I. tiliacea), entre otras.
Hidrófitas: altos requerimientos de agua; no existen en el cultivo del maíz.Clasificación por requerimientos lumínicosMesófitas: intermedios requerimientos de agua, grupo en el cual se encuentra la mayoría de las malezas que crecen en las siembras de maíz.
Xerófitas: plantas adaptadas a condiciones de sequía o de clima seco.
Higrófitas: plantas que requieren alta humedad atmosférica.
Heliófitas: altos requerimientos de luz. El maíz es una planta heliófita.Clasificación por requerimientos térmicosEsciófitas: bajos requerimientos lumínicos.
Hemiesciófitas: con requerimientos intermedios de luz.
Macrotérmicas: de tierras calientes por encima de 20°C. El maíz presenta estos requerimientos.Clasificación por la composición química del sustratoMacromesotérmicas:tierm templada, de 10 a 20°C de temperatura.
Mesomicrotérmicas: de tierra fría, entre 5 y 10°C de temperatura.
Holotérmicas: termoubicuas.
Malezas adaptadas a las más variadas condiciones, alto contenido de sal (halófitas), de calcio (calcícolas), a la acidez (acidófitas ), entre otras.
De acuerdo a los requerimientos hídricos, lumínicos, térmicos y de suelo, el maíz y las principales malezas asociadas a este cultivo se podrían clasificar como: Mesófitas, heliófitas, Macrotérmicas, de suelos sueltos, con mediana a alta fertilidad; no obstante, se debe tener presente que las malezas son plantas muy agresivas, por su rápido crecimiento y desarrollo, unido a la alta capacidad competitiva, con no amplio rango de tolerancia o adaptabilidad a los factores ambientales.
Diseminación de las malezas
La distribución de las malezas alrededor del mundo ha sido asociada directamente con la exploración y colonización del hombre. Así, cuando él se muda de un sitio a otro, lleva consigo plantas alimenticias, medicinales, ornamentales, semillas, animales, etc., e involuntariamente, semillas de las malezas comunes en la región de donde procede.
En cuanto al origen, la mayoría de las malezas más dañinas para el maíz en Venezuela son foráneas. Según Holm et al. (1977) y Schnee (1984), de Asia tropical y de la India en particular, proceden entre otras, las siguientes especies: la paja peluda o rolito (R. cochinensis o R. exaltata); corocillo (C. rotundus); pala mona (Leptochloa filiformis (Lam) Beauv.); arrocillo (E. colonum); pata de gallina (Eulice indica (L.) Gaertn).
De Europa provienen: la falsa pata de gallina (Digitaria sanguinalis (L.) Scop), limpia botella (Setaria vorticillata (L.) Beauv y Setaria viridis (L.) Beauv). Del área del Mediterráneo y Asia Menor procede la paja Johnson (S. halepense).
De África, la paja bermuda (C. dactylon); la verdolaga (Portulaca oleraceae L.).
América tropical es sitio de origen del bejuquillo o batatilla (1, tiliacea); bemba de negro o lechonsito (Euphorbia beterophylla L.); bledo o para (A. dubius).
Las malezas son distribuidas o llevadas de un lado a otro por ignorancia o descuido, mediante semilla sexual de especies anuales y perennes, y partes asexuales (bulbos, cormos, raíces, rizomas, estolones, tubérculos, cte.), que son los principales medios de propagación de las malezas perennes. igualmente, el traslado de animales y maquinarias constituye otro de los medios de diseminación. Finalmente, algunos factores ambientales como el agua, la fauna silvestre y el viento también contribuyen a la diseminación, aun cuando son más limitados.
Daños ocasionados por las malezas
Black et al (1969) elaboraron una lista de especies de plantas eficientes e ineficientes en el uso de los factores de crecimiento, incluyendo malezas y plantas cultivadas. Resulta significativo que entre las eficientes (C4), sólo aparecen dos cultivos de importancia económica, el maíz y la caña de azúcar (Saccharum officinarum L.), mientras que el resto de plantas son consideradas como malezas, al menos en Venezuela. También es notorio que en la lista de las ineficientes (C3), sólo aparecen plantas cultivadas.
En la mayoría de las publicaciones sobre malezas, se señala que la competencia entre ellas y los cultivos es por agua, luz y nutrimentos; sin embargo, no hay estudios donde se evidencie el efecto separado de cada factor, debido a la dificultad de analizarlos aisladamente. Al respecto, Mercado (1979) señala que aún no se han organizado estudios para determinarla eficiencia de las malezas en la utilización del agua bajo condiciones tropicales. La misma autora cita a Dillman (1931), quien midió la eficiencia en la utilización del agua aplicada, demostrando que Portulaca oleracea tiene una eficiencia de 3,94 mientras que el sorgo, variedad `Dakota, tiene 3,73. Shantz (1927), citado igualmente por Mercado, midió la eficiencia del uso del agua por el maíz en 2,77 y de la soya en 1,55. Concluye afirmando que la mayor eficiencia en la utilización del agua repercute en un crecimiento más rápido y un mayor poder competitivo.
Varios autores coinciden en señale alas malezas como uno de los principales factores que afectan negativamente la producción del maíz. Nieto (1970) indica que las pérdidas en la cosecha de maíz pudieron haber alcanzado 45% en Alemania, 30% en Rusia, 50% en India y 40% en Indonesia, si las malas hierbas no hubiesen sido controladas; además, señala que malezas de los géneros Setaria, Echinochloa, Amaranthus y Ciperus, causan las mayores pérdidas a escala comercial.
En el Servicio Shell para el Agricultor (1960) encontraron en doce (12) ensayos de maíz, distribuidos en Cojedes, Portuguesa y Yaracuy, que el rendimiento promedio en las áreas tratadas con herbicidas fue de 3211 kg./ha y donde se usó cultivadoras mecánicas fue de 2416 kg./ha, es decir, un 25% de diferencia. Ésta, aun cuando no es señalada en el trabajo, podría ser causada por la interferencia de las malezas que ocurre mientras se inician los pases de cultivadora, los cuales no se pueden hacer antes de las tres semanas de edad del cultivo.
Ramírez (1972) señala que las malezas ocasionan reducción del rendimiento del maíz entre 18% y 80%, según la zona y el híbrido de maíz usado.
Rodríguez (1981), en trabajos realizados durante tres años consecutivos, concluyó que los rendimientos del maíz se redujeron en más de un 70% por efecto de la interferencia (competencia más alelopaticó de la maleza, siendo mayor tal efecto (hasta 92%) en aquellas parcelas que, además de estar enmalezado, no recibieron fertilización. Además, la maleza afectó la calidad de la semilla producida, medida en función del porcentaje del tipo y tamaño obtenido.
Ennis (1976) y Shaw (1978) concluyeron que en los Estados Unidos las mayores pérdidas anuales de los cultivos, en rendimiento y calidad, son debidas a las malezas, y que el costo para controlarlas es superior al del combate de insectos, fitopatógenos y nematodos.
Ashby y Pfeiffer (1956)afirman que las pérdidas de rendimiento, debido a la competencia de las malezas, son muy altas en el trópico (50% o más), mientras que en la zona templada promedian un 20%.
Koch et al (1982) señalan que las pérdidas debidas a las malezas varían entre 5 y 25%, de acuerdo con el grado de tecnificación de la producción agrícola, pudiéndose perder totalmente la cosecha cuando no se combaten las malezas, u ocurrir pérdidas severas en rendimiento, de no combatirlas a tiempo. Igualmente, establecen que en ciertos sistemas tradicionales de siembras en el trópico húmedo, hasta un 70% de la mano de obra es usada para combatir malezas.
Rodríguez (1984) señala que, según sus cálculos, los gastos por concepto de adquisición de herbicidas usados en Venezuela equivalían, para 1983,a 34 millones de dólares y que alrededor de 60 millones de dólares era el valor de la reducción de los rendimientos, es decir, un 17,5 %, de las pérdidas estimadas en el subsector agrícola vegetal en Venezuela. Rodríguez y Tovar (1984), luego de analizarlas ventas de plaguicidas en el estado Portuguesa, durante el período de 1978 a 1983, concluyeron que el 52,3% de ese volumen correspondió a herbicidas.
El término alelopatía fue creado por Molisch en 1937 (citado por Putnam, 1985) y se refiere a los efectos detrimentales de una especie de planta superior, o donante, sobre la germinación, crecimiento y desarrollo de otra especie de planta receptora. Sin embargo, el mismo autor señala que algunos investigadores incluyen efectos estimulantes bajo condiciones alelopáticas, asemejándolo al caso de algunos herbicidas en bajas concentraciones, que activan el crecimiento por efectos hormonales, aun cuando continúan siendo clasificados como herbicidas. Alelopatía es un término formado por las raíces griegas allelon, uno de otros, y pathos, sufrimiento, al considerar el daño mutuo o perjuicio de unas plantas a otras. Putnam (1985) la define como la producción de sustancias químicas por una planta, o por la descomposición de sus tejidos, que interfieren con el crecimiento de otras plantas a su alrededor. Otro nuevo término, muy relacionado, es alelospolia, equivalente a competencia, cuya etimología proviene del griego allelon y del latín spolium. spoliator, que se apropia del bien común.
Los efectos alelopáticos de las malezas sobre maíz y otros cultivos han sido estudiados por varios investigadores. Mercado y Manuel (1978) encontraron que los extractos obtenidos de diferentes partes de la planta de paja peluda (R, exaltata), siempre contenían una sustancia inhibitoria que retardaba la germinación del arroz (Oriza sativa), más que del frijol (Vigna radiata), inclusive en concentraciones de 0,1%, y que extractos provenientes de semillas, en estado de latencia, inhibían la germinación de maíz, soya y batata. A1 hervir su semilla no se destruía tal actividad inhibitoria.
Por otro lado, Sibuga y Bandeen (1978) observaron que el Chenopodium album y la Setaria viridis retardan la floración y reducen los rendimientos del maíz.
Horowitz (1971) encontró que el corocillo (C. rotundus) contiene sustancias capaces de inhibir el crecimiento de plantas asociadas con él. Drost y Doll (1980), en estudios de invernadero, concluyeron que otra especie de corocillo (C .esculentus L.) también es capaz de inhibir el desarrollo del maíz y de la soya, tanto con los residuos mezclados con el suelo como con los extractos obtenidos. Similares resultados fueron obtenidos por Browmik y Doll (1982), con las especies Chenopodium album L., Amaranthus retroflexus L. y Abuliton theophrasti Medic., siendo mayor el efecto en suelos arenosos que en suelos franco limosos. Los mismos autores, en 1983, obtuvieron resultados con la temperatura ambiental y la densidad del fluido fotosintetizado (PPFD), que alteran los efectos alelopáticos de las malezas sobre los cultivos de maíz y soya.
Álvarez y Rodríguez (1986) determinaron los efectos alelopáticos de la flor amarilla (Aldama dentata La et Lex), paja Johnson (S. halepense) y la pira (A. dubius), sobre la germinación y crecimiento del cultivo de soya (Glycine max L.), y concluyeron que de esas tres malezas, la pira es la que más la afecta.
Las malezas, además de privar a las plantas de maíz de agua, luz y nutrimentos, pueden causar otros problemas. Montilla (1959) dice que "ciertas plantas trepadoras, como el bejuquillo (Ipomoea sp), dificultan la recolección del grano. Otras veces hay plantas urticantes que causan molestias a los obreros durante la cosecha, o bien, muchas de ellas pueden ser criaderos de insectos que atacan al cultivo".
Además de los efectos de interferencia de las malezas sobre el maíz, se han encontrado varias especies de que constituyen reservorios y alimento de patógenos e insectos, que luego son plagas para el maíz. Así, Marín (1964) cita a 81 familias, con 100 especies, hospederas de Aphis gossypii, y a 72 familias, con 80 especies, que albergan Myzus persicae.
Cermeli (1970) señala que varias especies de malezas son hospederas de los áfidos M. persicae. A. gossypii y A, craccivora, transmisores de virus. Ordosgoiti y Malaguti(1969), informaron sobre la incidencia del virus del mosaico de la caña de azúcar en siembras comerciales de maíz y sorgo.
Malaguti (1978) estableció que la maleza Eleusine indica es hospedera del hongo Scleropthora macrospora, causante de la punta loca del maíz. El mismo autor, en 1981, afirmó que la paja Johnson (S. halepense), la falsa paja Johnson (S. verticilliflorum) y posibles híbridos silvestres, constituyen las peores malezas de nuestros campos, por ser hospederas de patógenos que afectan al maíz y al sorgo, como el mildiú lanoso (Peronosclerosporasorghi), mancha zonada (Gloeocercospora sorghi), la mancha gris (Cercospora
zeae maydis), la mancha alargada (Exzerohilum turcicum, entre otros hongos, además de los virus del mosaico de la caña o mosaico enanizante del maíz. En otro trabajo, Malaguti señaló al gamelote (Panicum maximun Jacq.) y al corocillo (C. rotundus) como hospedadoras de los carbones del maíz (Ustilago sp.), y a los sorgos silvestres (S. halepense y S. arundinaceum) como hospedadores del tizón del norte (E. turcicum), recomendando igualmente la eliminación de dichas malezas para poder controlar la enfermedad mildiú lanoso (P. sorghi). Nass, Lugo y Pineda (1979), determinaron igualmente que el S. arundinaceum = S. vertilliflorum es hospedador de P. sorghi, agente causal del mildiú lanoso del maíz y sorgo.
Garrido y Malaguti (1980) señalaron a las especies S. halepense. R. exaltata y S, viridis, como reservorios del virus del mosaico enanizante del maíz (MDMV). Garrido y Trujillo (1987) añadieron otras malezas como reservorios de ese virus: C. dactylon y S. verticilliflorum.
Malaguti (1996), en un informe de la visita realizada al área de Altagracia de Orituco (Guárico), reportó al hongo Sphacelia sorghi, agente causal de la enfermedad del sorgo conocida como melado o azucarado del sorgo, encontrado previamente en gamelote (P. maximum).
Principales malezas presentes en las regiones maiceras venezolanas
Rodríguez (1988) afirma que en un 80% de
los trabajos relativos a las malezas y su combate, presentados en las jornadas
Agronómicas, auspiciadas por la Sociedad Venezolana de Ingenieros
Agrónomos (SVIA), o en las jornadas de Biología y Control
de Malezas conducidas por la Sociedad Venezolana de Combate de Malezas
(SOVECOM), se refieren a los métodos de combate y a los productos
químicos utilizados, omitiendo a las especies de malezas presentes,
restringiéndose en señalarlas como de hoja ancha o dicotiledóneas,y
en gramíneas o de hoja angosta o monocotiledóneas. En el
Cuadro 1 se recopilan las especies de malezas más comunes en los
campos de maíz venezolanos, mediante informaciones obtenidas tanto
de técnicos regionales como de observaciones personales del autor.
| Cuadro 1. Principales especies de malezas agrupadas taxonÛmicamente, indic·ndose el cÛdigo WSSA, ciclo de vida, porte y grado de daÒo ocasionado al maÌz en Venezuela | ||
| Clase: Angiosperma Subclase: DicotiledÛnea | ||
| Familia | Nombre cientÌfico |
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| Amaranthaceae | Amaranthus dubius Mart. |
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| Amaranthus spinosus L. |
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| Aizoaceae | Trianthema portulacastrum L |
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| Boraginaceae | Heliotropium indicum L. |
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| Commelinaceae | Commelina diffusa Burm. f. |
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| Compositae | Acanthospermun hispidum D. C. |
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| Agerantum conizoides L. |
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| Aldama dentata La et Lex. |
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| Parthemiun hysterophorus L. |
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| Convolvulaceae | Ipomea tiliacea (Willd) Choisy |
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| Ipomea spp. | ||
| Merremia aegyptia (L.) Urb. |
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| Cucurbitaceae | Cucumis dispaceus, Ehr. |
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| Momordica charantia L. |
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| Euphorbiaceae | Chamaescyce hirta (L) Millsp |
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| Chamaescyce hypericifolia (L.) Millsp |
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| Euphorbia hetrerophylla L. |
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| Labiatae | Hyptis suaveolens (L.) Poit. |
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| Leguminosae | Cassia occidentalis L. | |
| L.= Senna occidentalis |
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| Cassia tora L.= Senna tora |
|
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| Centrosema pubencens Benth | ||
| Mucuma pruriens (L) D. C. | ||
| Rynchosia minima (L.) D. C. |
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| Malvaceae | Malachra alceafolia Jacq. |
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| Sida acuta Burnf |
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| Sida rhombifolia L. |
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| Nyctaginaceae | Boerhaavia erecta L. |
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| Portulacaseae | Portulaca oleraceae L. |
|
| Sterculiaceae | Melochia pilosa (Mill) Fawc y Rnd. | |
| Urticaceae | Fleury aestuans (L) Guadich | |
| Zygophyllaceae | Kallstroemia maxima (L.) | |
| Wight et Arn. |
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| Clase: Angiosperma Subclase: MonocotiledÛneas | ||
| Familia |
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| Cyperaceae | Cyperus ferax (L.) Rich. |
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| Cyperus rotundus L. |
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| Gramineae | Brachiaria faciculata (SW) BIake |
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| Cenchrus ciliaris L. |
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| Cenchrus echinatus L. |
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| Cynodon dactylon (L.) Pers. |
|
|
| Digitaria bicornis (Lam) R et S. |
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| Digitaria horizontalis Willd |
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| Digitaria sanguinalis (L.) Scop |
|
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| Eleusine indica (L.) Gaerth |
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| Echinochloa colonum (L.) Link |
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| Leptochloa filiformis (Lam.) Beauv. |
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| Rottboellia exaltata L. F. = | ||
| R. cochinchinensis (Lour.)Clayton |
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| Setaria verticillata (L.) Beauv. |
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| Sorghum halepense (L.) Pers. |
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| Sorghurn verticilliflorum | ||
| (Steud) Staph |
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Notas: COD.WSSA= CÛdigo
de la Sociedad Americana de la Ciencia de Malezas
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La distribución y dominancia de algunas especies sobre otras responde a las interrelaciones de diferentes factores: suelo, clima, sistema de siembra, métodos de combate y herbicidas usados, tanto en siembras de maíz como en otros cultivos usados en la rotación.
Finalmente, de acuerdo a lo señalado anteriormente, se describen las diez principales malezas que afectan la producción de maíz en Venezuela, según las áreas invadidas, frecuencia, densidad, agresividad, daños causados y dificultad para su control o manejo.
1. Corocillo (Cyperus rotundus L.). Cyperus es el antiguo nombre griego de esta planta; rotundus, es un adjetivo latino alusivo a la redondez de sus cormos y tubérculos; pertenece a la familia Cyperaceae. Es una maleza perenne, altamente perjudicial o nociva, con rápida y prolífica producción de rizomas, tubérculos y cormos; estos últimos pueden permanecer latentes en el suelo. Su propagación es principalmente asexual, favorecida por el uso de medios mecánicos para su combate, por lo que es más eficaz el control químico, el cual requiere de la asistencia técnica profesional. Sin embargo, como guía general, se pueden recomendar butilato (Sutanâ, Sutazinâ) o EPTC (Erradicaneâ), ambos en fase de presiembra e incorporados con suelo seco; otra vía es la aplicación de glifosato (Colosoâ, Glifosanâ , Rinderâ, Roundupâ), haciendo sucesivas aspersiones sobre el corocillo emergido, antes de sembrar el maíz. Está ampliamente distribuido en las regiones Central, Centrooccidental, Llanos Centrales y en el estado Bolívar (La Paragua), así como en otras áreas cálidas, con suelos fértiles y con buen o mal drenaje.
El corocillo en el maíz interfiere con el cultivo, compitiendo principalmente por agua y nutrimentos, y segregando sustancias químicas con efectos alelopáticos. La competencia por agua es tan fuerte, según observaciones personales del autor (datos sin publicar), que en cultivos producidos bajo condiciones de riego, en áreas invadidas por corocillo, se hace necesario adelantar la frecuencia en dos o tres días, equivalentes a un 40 o 50% del tiempo entre un riego y otro. En cuanto a la competencia por nutrimentos, algunos agricultores de la Región Central manifestaban, cuando aún estaban subsidiados los fertilizantes, que "el corocillo no es problema, pues le echamos más abono y urea y resolvemos ese problema"
La reducción de la productividad del maíz no es debida únicamente a la competencia del corocillo por los factores señalados, sino que ésta es favorecida por la producción de sustancias químicas alelopáticas que propician su habilidad competitiva. Grünmerg (1961) y Muller (1969), citados por Friedman y Horowitz (1971),y Horowitz y Friedman (1971), afirman que el sistema radicular de los cultivos se reduce cuando se desarrolla en un medio con un alto contenido de residuos de partes subterráneas de malezas perennes; la secreción de sustancias originadas por estos residuos puede tener efectos ecológicos significativos, si ellas incrementan los daños id cultivo. Mejías y Yépez (1996) señalan una disminución de rendimientos en granos hasta del 45%.
2. Paja peluda o paja rolito (Rottboellia exaltata L.= R. cochinchinensis (Lour.) Clayton). El nombre del género es en homenaje al botánico danés C.F. Rottboel, y el de la especie, exaltata, es por la altura que pueden alcanzar las plantas. Es una maleza altamente perjudicial o nociva, de ciclo anual y propagación sexual, de rápido crecimiento y sumamente agresiva; es ca
paz de germinara mayor profundidad que la semilla de maíz, por lo cual la mayoría de los herbicidas preemergentes no la afectan.
Para su control se requieren tratamientos con herbicidas pre y post-emergentes. Como preemergente, el único producto en el país que ha resultado eficaz desde 1973, es pendimentalina (Prowlâ), solo o en mezclas con atrazina. En forma postemergente ha resultado efectivo el nicosulfurón (Accent®; Sansonâ), y en áreas manejadas sin labranza o con labranza reducida, se recomienda glifosato antes de la emergencia del maíz. Esta maleza se ha propagado en todo el territorio nacional por medio de la cama de concha de arroz proveniente de granjas avícolas, al ser usada como abono orgánico o "gallinaza", y también por medio de la maquinaria agrícola. Las regiones más invadidas son: Centrooccidental, Llanos Centrales, Sur y Nororiental. La agresividad de la paja peluda ha permitido su rápida expansión y los daños que ocasiona, tanto por reducir los rendimientos como por dificultar la cosecha, han obligado a abandonar áreas de producción o a cambiar el rubro de producción.
3. Bejuquillo o Batatilla. Con estos nombres comunes se conocen dos géneros de la familia Convolvulácea: Ipomoea y Merremia, siendo la especie más frecuente I. tiliaceae. Ipomoea es una combinación de las voces griegas ips, gusano, y homoios, enroscarse, enrollarse; hace alusión al hábito trepador de esta maleza. Se encuentra diseminada en todo el país y es altamente perjudicial. De la familia Leguminoseae ha sido señalado otro bejuquillo, bejuco de culebra o frijolillo, Rhynchosia minima, el cual predomina en los estados Portuguesa, Barinas y Apure.
Los bejuquillos son malezas anuales que, por lo general, germinan a partir de julio y su aparición tardía en el cultivo (más de 30 días de edad) puede ser debida ala reducción de los residuos de los herbicidas aplicados antes de la emergencia del maíz. Su desarrollo es violento por tener tallos vo1ubles que envuelven completamente el cultivo, pudiendo causar el acame total o parcial de éste, entorpeciendo de ese modo la cosecha, tanto manual como mecanizada, como se aprecia en la fotografía (Fig. 1).
E1 control de esta maleza requiere la aplicación
de herbicidas en preemergencia y temprana post-emergencia, como atrazina
(GesaprimÆ, LimpiamaízÆ, TriazolÆ, TriaflowÆ);
en post-emergencia, cuando el maíz tiene entre 21 y 30 días
de nacido, se puede usar 2,4-D y/o dicamba (BanvelÆ), solo o en mezclas
con triazinas; previamente a la cosecha se puede usar diquat (RegloneÆ).
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| Figura 1. El bejuquillo (Ipomea sp.) envuelve las plantas de maíz, dificultando la cosecha. |
4. Paja o pasto Johnson (Sorghum halepense (L.) Pers.).EI nombre del género proviene del italiano "sorgho" y la especie hace referencia al posible sitio de origen en Aleppo, Siria; es de la familia Gramineae. Es una maleza perenne altamente perjudicial, cuyos numerosos rizomas le permiten su propagación asexual; la principal forma de diseminación es a través de los medios mecánicos de preparación de tierra y del traslado de maquinarias. Otras formas son las semillas de sorgo contaminadas y las excretas de aves y del ganado vacuno.
Para su combate se requiere del control químico con herbicidas postemergentes sistémicos, capaces de ser movilizados junto con los materiales fotosintetizados de la planta hasta los puntos subterráneos de crecimiento (rizomas). En general, requiere costosas medidas de combate, lo cual incluye aplicaciones sucesivas de glifosato sobre la paja Johnson en activo crecimiento, antes de sembrar el maíz. Se puede usar también nicosulfurón cuando las plantas de maíz hayan alcanzado dos a tres semanas de nacidas y la paja johnson cuente con menos de diez hojas.
Las áreas de Venezuela más afectadas por esta maleza son: la región Centrooccidental, especialmente los estados Portuguesa, Yaracuy y Lara; la región Sur (Apure y Bolívar); la región de los Llanos Centrales (Guárico y Cojedes) y los estados Carabobo, Aragua y Barinas. Se adapta a amplias condiciones edáficas, especialmente suelos fértiles y con buena humedad. Es una maleza sumamente agresiva, por ser perenne emerge primero que el maíz y compite por luz, nutrimentos y agua. Es una limitante de la siembra directa o de mínima labranza.
Holm et al. (1977) informaron de la existencia de numerosos trabajos donde se han reportado reducciones en la germinación y en el crecimiento de diversos cultivos, debido ala acción de exudados de la raíz, o de extractos frescos o en descomposición, de hojas, rizomas y raíces de esta maleza.
5. Falsa paja Johnson (Sorghum verticilliflorum (Steud) Staph), familia Gramineae. Maleza anual de propagación sexual, es de rápido crecimiento y muy agresiva; fue introducida al país mediante semilla de millo para escoba y semilla de sorgo. Para su control se requiere la rotación de cultivos, así como del uso de herbicidas preemergentes, como pendimentalina, alacloro (Gramisso® o Lazo®), metacloro (Dual), acetacloro (Harness® o Realy®), o bien, herbicidas postemergentes selectivos al maíz como nicosulfurón.
Esta maleza está más difundida que la paja johnson verdadera, aun cuando su introducción es más reciente. Se la encuentra en todo el país, principalmente en las regiones Centrooccidental, Central, Sur y Notoriental. Se adapta a un amplio rango de condiciones agroecológicas, tanto en tierras de sabana como en aluvionales. Compite activamente con el maíz por agua, luz y nutrimentos, aun cuando son pocas las referencias de trabajos científicos sobre esta especie. Es posible que excrete sustancias alelopáticas, por formar comunidades donde se encuentra asociada coa otras pocas especies.
Finalmente, la maleza conocida como pailón (Polymnia riparia HBK) parece ejercer efectos alelopáticos sobre la falsa Johnson, lo que amerita ser estudiado.
6. Falsa pata de gallina, horquetilla, paja de plaza (Digitaria sp.).El nombre genérico proviene del latín digitus que significa dedo y hace referencia a la forma digitada de sus racimos; es de la familia Gramineae. Es una hierba anual o perenne facultativa, si las condiciones de humedad la favorecen; su propagación es sexual por semilla y asexual por estolones. Es sumamente agresiva y de rápido crecimiento, con tallos rastreros estoloníferos que ocupan extensas áreas; se adapta a un amplio rango de condiciones agroecológicas, aun cuando tiende a dominar en suelos sueltos, recién encalados y con buena humedad. Se encuentra distribuida en todo el país, principalmente en la regiones Central y Nororiental de Venezuela.
La falsa pata de gallina es una maleza sumamente agresiva, que compite principalmente por agua y nutrimentos. Rodríguez (1981) encontró que en las parcelas donde predominaba esta especie, las plantas de maíz mostraban una clorosis muy marcada, producto posiblemente de la competencia por nitrógeno u otros nutrimentos y/o por alelopatía, aunque según Holm el al. (1977) no hay referencias de alelopatía.
En cuanto a su combate, una vez que esta maleza se ha establecido, las cultivadoras mecánicas dificultan el control y, por el contrario, facilitan su diseminación. La invasión de esta especie en algunas áreas productoras puede estar asociada al continuo uso del herbicidas atrazina (Limpiamaíz®, Gesaprim®,). Así mismo, aparentemente es tolerante al nuevo herbicida nicosulfurón (Accent®, Sanson®, y a otros herbicidas del grupo de las sulfonilureas .El control más eficaz es con una adecuada preparación de tierra y con el uso del herbicida gramicida preemergente metacloro (Dual ®,) o acetocloro.
7. Pelo de indio, paja Guzmán, paja Bermuda (Cynodon dactyon (L.) Pers.). Cynodon proviene del griego kuon, perro y odans, diente, lo cual hace alusión a los rizomas blancos y afilados parecidos a los dientes de perros; dactylon por la forma de dedos de la inflorescencia. Es una maleza perenne de la familia Gramineae, rastrera y estolonífera. Se propaga tanto por semilla sexual como asexual, por medio de estolones y rizomas. Esta característica, unida a su rápido crecimiento y a la presencia de rizomas latentes en el suelo, en condiciones de extrema sequía, la convierten en una maleza sumamente agresiva y de difícil control; el combate por medios mecánicos la favorece por permitir su propagación y diseminación.
El control químico con herbicidas sistémicos como glifosato, aplicado a la maleza antes de la siembra, es el método más eficaz. En Venezuela está ampliamente distribuida, adaptada a un amplio rango de suelos, sobre todo de textura franca, húmedos y con buen drenaje; crece en suelos desde ligeramente ácidos hasta alcalinos, prefiriendo estos últimos.
8. Bemba de negro, lechosito o pascuita (Euphorbia heterophyla L.). E1 género Euphorbia, según Plinio, fue un homenaje a Euphorbia, médico del Rey Juba 11; heterophylla, del griego heteros, diferentes, y phyllon, hoja; es de la familia Euphorbiaceae. Es una hierba medianamente perjudicial, de ciclo anual y de propagación por semilla sexual; es erecta o erguida, de rápido crecimiento, sumamente agresiva y tolerante a los herbicidas derivados de urea, así como ala mayoría de los herbicidas que se usan en el maíz, podo cual cada día adquiere más importancia. Esta maleza se halla distribuida en todo el país y para su control se recomienda usar altas dosis de atrazina o de otros derivados de las triazinas.
9. Paja americana o arrocillo (Echinochloa colonum (L.) Link), El género Echinochloa, del griego echinos, erizo, y chloa, gramínea, hace referencia a lo punteado de sus espiguillas; el epíteto específico colonum, del latín colonus. colono, colonizador, agricultor. Es una maleza anual, leve a medianamente perjudicial, de porte erecto, propagación por semilla sexual, de rápido crecimiento durante la época de lluvia o en áreas bajo riego y relativo mal drenaje. Germina en cualquier período del cultivo formando grandes comunidades que mueren al cesar la suplencia de agua; es una planta muy competidora, principalmente por agua y nutrientes.
El control de esta maleza puede ser tanto por medios manuales o mecánicos, como por los herbicidas graminicidas preemergentes, alacloro, metolacloro y pendimentalina, y por postemergentes como nicosulfurón. Se encuentra distribuida en todo el país, principalmente en las regiones Centrooccidental, Central, Llanos Centrales, zonas bajas de la región Oriental y Sur, siendo muy frecuente en el cultivo del arroz.
10. Granadilla (Brachiaria fasciculata (SW) Blake, sinónimo Panicum fasciculatum SW). E1 nombre del género Brachiaria proviene del latín brachiunn lo cual hace alusión a la forma de brazos de sus racimos; Panicum es la antigua denominación dada a las gramíneas; la especie fasciculatum alude a la inserción de los racimos en ángulos; es de la familia Gramineæ. Es una maleza leve a medianamente perjudicial, de ciclo anual y sólo de propagación sexual; crece en suelos fértiles de las zonas Central y Centrooccidental del país. En la mesa de Guanipa (estado Anzoátegui) existe otra maleza denominada como granadilla por los agricultores (Brachiaria plantaginaea (Link) Hitch, sinónimo Panicum disciferum Fourn), la cual es más agresiva pero está menos dispersa; ambas especies son estimadas como un buen forraje.
El control puede lograrse por medios manuales, mecánicos y químicos; estos últimos con graminicidas preemergentes como alacloro y metacloro o con el postemergente nicosulfurón, pero no con pendimentalina (Prowl®), pues crece profusamente donde este herbicida es usado. Es una planta semierecta, con culmos erguidos o tendidos; es de rápido crecimiento, muy agresiva y competidora, por nutrimentos y agua, podo que llega a dominar áreas completamente.
Período crítico de interferencia
Como ya se ha señalado, las malezas compiten con el cultivo por agua, luz, nutrimentos y bióxido de carbono (COZ). Algunas especies de las plantas que conforman el complejo "maleza", como el corocillo y la paja Johnson, segregan sustancias alelopáticas que afectan e1 normal desarrollo de las plantas de maíz; otras pueden producir una gran cantidad de raíces que impiden el desarrollo normal del cultivo; otras malezas envuelven las plantas de maíz con tallos volubles y, además de quitarles luz, de acuerdo a la densidad de infestación, pueden agobiarlas; la sumatoria de todos esos factores señalados se denomina interferencia.
La competencia entre el maíz y la maleza se establece por los factores de crecimiento, y es más o menos acentuada o crítica, dependiendo del factor cuya disponibilidad se encuentre por debajo de la demanda combinada del maíz y las malezas.
Los efectos deja interferencia sobre los rendimientos del maíz dependen de la densidad de malezas y de las especies predominantes, así como de la disponibilidad de los factores de crecimiento, durante el período del ciclo de cultivo en el cual haya mayor interferencia de malezas, lo cual ocurre en las primeras etapas de crecimiento, específicamente, entre la tercera y quinta semana de edad.
E1 período crítico de interferencia es el momento en el ciclo de crecimiento de las plantas cultivadas cuando las malezas ocasionan el mayor daño económico, significativo e irreversible. Montilla (1959)cita que Young y Orsenigo, como resultado de sus experimentos en Venezuela en 1953, obtuvieron los máximos rendimientos cuando las siembras de maíz se mantenían libres de malas hierbas durante un período de 30 días.
Nieto et al (1958) encontraron que cuando la siembra de maíz se mantiene enmalezada durante los primeros 12 días, las pérdidas alcanzan 3%,y cuando la maleza permanece los primeros 20 días las pérdidas son del 22%. Rodríguez (1981), en ensayos conducidos durante tres años consecutivos en CENIAP, Maracay, obtuvo que la época crítica de interferencia de malezas en maíz es de 3 a 4 semanas, cuando no se aplican fertilizantes, y de 4 a 5 semanas, cuando las siembras son abonadas, como se aprecia en el Cuadro 2.
| Cuadro 2. Epocas crÌticas de interferencia de malezas con el maÌz | |||
| Libre de malezas desde semana |
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kg/ha |
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Fuente: RodrÌguez, 1981. |
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Métodos de combate de malezas usados en Venezuela
Prevención
Para evitar o reducir al mínimo los inconvenientes ocasionados por las malezas, se hace necesario prevenir, manejar y controlar las malezas en forma eficaz y eficiente.
La prevención consiste en una serie de medidas tendentes a evitarla introducción de una especie de maleza inexistente en un país, región o área determinada, o a evitar la dispersión de las ya existentes, mediante la eliminación o control de las fuentes de infestación.
La prevención se apoya sobre medidas legales como la Ley sobre Defensas Sanitarias Vegetal y Animal, Resoluciones Cuarentenarias, y Resoluciones y Reglamentos de Producción y Certificación de Semillas. Igualmente se apoya en prácticas culturales, como épocas de siembra, métodos de control, manejo de las malezas según las condiciones agroecológicas del área, fundamentadas en el conocimiento de la biología y ecología de cada una de las especies de maleza problema.
Las medidas preventivas con base jurídica, por medio de la obligación de someter a cuarentena los materiales vegetales de origen extranjero, sospechosos de portar dos especies de malezas extremadamente perjudiciales, han permitido evitar su introducción al país. Estas son: la "witch weed" o "maleza bruja" (Striga asiatica (L.) Kuntz, sinónimo S. lutea Lour), planta parásita del maíz y de otras gramíneas, y la maleza conocida como "cadillón" (Xanthium sp.); ambas especies son inexistentes en el país.
La producción y comercialización de la semilla de maíz está bajo control de organismos oficiales, sin embargo, ha sido muy difícil concientizar a los productores agropecuarios sobre normas para el traslado y limpieza de la maquinaria agrícola y de animales, así como del control o eliminación de las fuentes potenciales de infestación de malezas.
El manejo integrado de malezas (MIM) es la complementación y utilización en forma racional y oportuna de un conjunto de principios, estrategias, métodos y materiales, para limitar con criterio económico el impacto detrimental de las malezas sobre el agroecosistema. En el MIM deben tomarse en consideración las condiciones agroecológicas, especies de malezas predominantes y sus requerimientos, rotación de cultivos, sistemas de labranza de la tierra y rotación de herbicidas (Rodríguez, 1996).
El control de malezas se refiere a todas aquellas prácticas, medidas, herramientas y productos, tendentes a limitar la infestación de malezas, hasta un grado tal que no afecte o interfiera económicamente con la producción del cultivo en un área determinada.
Métodos de combate
Los métodos de combate de malezas utilizados en Venezuela, a través de la historia de la producción de maíz, han sido los siguientes: el método físico, mediante el fuego; el manual, con uso de herramientas menores; el mecánico, con empleo de implementos agrícolas y el método químico, mediante 1a aplicación de herbicidas.
Método físico
El fuego es el método físico que ha sido más utilizado por ganaderos y campesinos para combatirlas malezas y otras plagas. E1 "conuquero", productor de maíz en pequeñas extensiones de terreno, lo ha vertido utilizando como la herramienta más eficiente y barata para eliminar la maleza y rastrojo; de esa forma deja la tierra preparada para la siembra, sin remover el suelo. El "veguero" de las márgenes de los ríos Apure, Meta y Orinoco, antes de la popularización de los herbicidas de contacto, cortaba y quemaba la maleza de su vega, previamente a la inundación por el río (meses de abril y mayo) y sembraba a partir de octubre, cuando el río se iba retirando y el terreno quedaba libre de maleza: una verdadera "labranza mínima".
Control manual
Es el método de combate de maleza más antiguo usado por el hombre al hacerse sedentario. Consiste en arrancar las malezas alrededor de las plantas de maíz, utilizando las manos o estacas elaboradas con diferentes materiales, o cortarlas con machete, azadón o escardilla. Este método se continúa usando por agricultores con menores recursos económicos y/o tecnológicos, sobretodo en pequeñas unidades de producción; también lo usan productores medianos cuando se imposibilita, técnica o económicamente, la utilización de maquinaria agrícola o la aplicación de herbicidas.
Control mecánico
Este método incluye la labranza y el acondicionamiento previo del terreno para la siembra mediante el uso de arados, rastras u otros implementos, así como el pase de segadoras y cultivadoras mecánicas, acopladas al tractor.
Varios autores como Robbins et al. (1952), Montilla (1952), Rincón (1962), Rodríguez (1987), entre otros, han señalado las ventajas del control por medios mecánicos, al favorecer la penetración y colocación del agua y los fertilizantes en el suelo, facilitaran su absorción y aprovechamiento por el cultivo, e incrementar la aireación y nitrificación del suelo. Sin embargo, los mismos especialistas advierten que el principal beneficio derivado del laboreo postsiembra, es la eliminación de malezas entre las hileras, aunque pudieran ocasionar una poda de raíces del maíz. Dicho método no puede ser usado en siembras realizadas al voleo, y cuando los ciclos son muy lluviosos, se dificulta el control de malezas por esos medios mecánicos. Ramírez (1972) encontró que los mayores rendimientos de las siembras de maíz se obtenían con el control mecánico, en comparación con el control químico.
Control químico
El control químico de malezas ha permitido liberar al hombre del enorme esfuerzo que significa limitar la interferencia ejercida por la maleza sobre el cultivo, siendo este método más eficiente y eficaz en muchos casos; además, los herbicidas preemergentes constituyen un seguro contra las futuras condiciones ambientales adversas, como las lluvias continuas que impedirían el empleo de mano de obra y de maquinarias en labores de desmalezamiento.
En el mundo, el control químico de maleza realmente se inicia en la década de 1940, a pesar de existir referencias anteriores sobre la translocación de sustancias reguladoras de crecimiento. Klingman (1966) cita a Sachs (1887) y refiere que entre 1897 y 1900, Bonnet en Francia, Shultz en Alemania y Bolley en los Estados Unidos, trabajando independientemente, usaron soluciones desales de cobre para el control de malezas de hoja ancha en cereales. Así mismo, refiere que en 1941, Pokorny en Estados Unidos logró la síntesis del 2,4-Dtclorofenoxiacético (2,4-D); en 1942 Zimmerman y Hitchcock son los primeros en reportarlo como sustancia reguladora del crecimiento y que en 1944, Martch y Mitchell establecen su selectividad, y Hamner y Tukey lo usaron con éxito en el control de malezas en condiciones de campo.
Después del descubrimiento de la fitoxicidad selectiva de los derivados químicos del grupo fenoxi, es cuando realmente ocurre el desarrollo del control químico; se inicia así la tecnología moderna con nuevos productos, unidos con nuevas prácticas y técnicas de utilización, que permitieron su extensión en el mundo. Al mismo tiempo, se desarrolló la ciencia de la Malerbología, con especialistas en las diferentes áreas de esta nueva disciplina.
La definición original de herbicida hacía mención a productos químicos, pero con la utilización de los micoherbicidas para el control de malezas, los herbicidas han sido definidos por la Saciedad Americana de la Ciencia de Malezas (W.S.SA) como sustancias químicas y biológicas creadas para matar o retardar significativamente el crecimiento de las plantas. El factor más importante en el auge de los herbicidas es por la capacidad de muchos de ellos, llamados selectivos, de afectar o matar las plantas indeseables, sin dañarlas cultivadas.
En Venezuela, el control químico de malezas comenzó en la década de 1950; Montilla (1959)señaló que "el Instituto IBEC de investigaciones técnicas emprendió en 1951 estudios relacionados con la aplicación de herbicidas en maíz, arroz y algunas hortalizas". El Servicio Shell para el Agricultor (SSPA),dependencia de la Fundación Shefl, contribuyó en mucho ala continuidad y ampliación de las experiencias anteriores sobre herbicidas, como se constata en los informes mensuales de su sección de Agronomía. Por ejemplo, en mayo de 1953, reportan un ensayo en maíz con el herbicida experimental 2,4-D éster isopropil trietilamina, y al año siguiente ampliaron los ensayos con los productos monuron (CMU®), dinitro (Dow preemerge®)y pentaclotofenol o PCP (Shell 130Q®).
En 1955, al Sr. Julio Pantin, en la hacienda "Múcura", Villa de Cura, estado Aragua, se le recomendó la aplicación preemergente de 2,4-D en 140 hectáreas de maíz; allí se realizó el primer día de campo en Venezuela sobre control químico de malezas en maíz, al cual asistieron los principales productores agrícolas de la zona, investigadores, profesores universitarios y técnicos y directivos del Servicio Shell para el Agricultor de la época, como se reseñó en "Noticias Agrícolas'; volumen 1, número 5, de septiembre 1955.
E1 Servicio Shell para el Agricultor, hoy Fundación Servicio para el Agricultor (FUSAGRI), ha sido la institución pionera en Venezuela en el control químico de malezas desde 1952, tanto en investigación como en extensión, cursos de capacitación y divulgación; esta última a través de publicaciones periódicas como "Noticias Agrícolas" y las folletos "Control Químico de Malezas" (1961) y "Maíz" (1962), los cuales posteriormente han sido revisados y actualizados.
Debido a los problemas jurídicos que se presentaron después de aplicaciones con las formulaciones de ésteres del 2,4-D en caña de azúcar, que ocasionaron daños en cultivos cercanos de lechosas y cambures (bananos), se comenzaron a usar en maíz productos derivados de las triazinas, como simazina y atrazina (Guédez y Díaz, 1962). Sin embargo, Ramírez (1972) concluye que experimentalmente, la limpia manual fue mejor que el herbicida Simazin®, el cual eliminó las malezas, pero ocasionó efectos negativos sobre el rendimiento del maíz.
A mediados de los años setenta, debido a los efectos residuales indeseables de las triazinas, cuyos efectos perjudican a los cultivos rotados con el maíz, como ajonjolí, caraota, frijol, tomate y tabaco, entre otros, así como su ineficacia en el control de la paja peluda (R. exaltata),se comenzaron los trabajos con varios herbicidas graminicidas, siendo la pendimentalina (Prowl®) el más eficaz según Sterner(1976). Rodríguez (1981, 1987), en la búsqueda de productos menos residuales que la atrazina, reportó que Bifenox® y Cianacina® son fitotóxicos al maíz; pendimentalina controla paja peluda, pero no es eficaz contra otras gramíneas coma granadilla (B. fasciculata) y falsa pata de gallina (Digitaria sp.); alacloro y metacloro no controlan malezas latifoliadas ni la paja peluda, pero controlan otras gramíneas que se le escapan a pendimentalina, destacándose el metacloro en el control de la falsa pata de gallina. Recomendó las mezclas de los productos más eficaces para reducir las dosis de atrazina y, de esa forma, los efectos residuales indeseables.
Millán y Valdivieso (1990) evaluaron, en el estado Monagas, los 4 herbicidas señalados y sus mezclas, resultando más eficaces donde se usaban las mezclas de atrazina con alacloro, metacloro o pendimentalina, debido a que la atrazina controla las malezas de hoja ancha y cualquiera de los otros tres, las malezas gramíneas.
Rodríguez (1987) recomienda para el control del corocillo el uso de glifosato (Coloso®, Glifosan®, Roundup®), en aplicación postemergente al corocillo en activo crecimiento, pero en presiembra al maíz en labranza cero, o antes de la preparación final del suelo para las siembras convencionales. Otra alternativa la constituye el butilato (Sutan®, Sutazin®), aplicado en suelo seco previamente labrado, incorporándolo al suelo inmediatamente después de la aplicación y luego sembrar el maíz. Una tercera alternativa, después de dos semanas de germinado el maíz y con el corocillo aún sin florecer, es la aplicación postemergente de bentazone + MCPA (Basagran M-60®).
En los años ochenta aparecieron en el mercado las sulfunilureas, herbicidas postemergentes selectivos al maíz, eficaces a muy bajas dosis para el control de las malezas gramíneas, siendo el más sobresaliente el nicosulfurón (Accent®, Sanson®), que se aplica en dosis de 40 gramos por hectárea de producto comercial. Se recomienda mezclarlo con atrazina o con 2,4-D, más un agente surfactante, para el control de malezas latifoliadas; el uso de insecticidas fosforados afecta la tolerancia del maíz al nicosulfurón. Hernández y Mejías (1996) evaluaron la selectividad del nicosulfurón, solo y en mezclas, sobre 4 híbridos dobles de maíz amarillo y encontraron reducciones entre el 25 y 35% del peso seco de las plantas; de 16 a 33 % en la altura y del 32 al 61% en el área foliar.
Generalidades sobre herbicidas
Definición
El término herbicida ha sido definido como sustancia química o biológica que mata o retarda significativamente el crecimiento de las planeas. La característica por la cual los herbicidas han sido aceptados, ha sido la de eliminar económicamente algunas especies de plantas, sin causarle daño irreversible a otras; esto es lo que se conoce como selectividad a un cultivo, pudiéndose controlar de esa forma alas especies que son malezas.
Clasificación
Existen muchas alternativas para clasificar los herbicidas. Se señalan algunas de ellas, con ejemplos de los nombres genéricos o de los productos comerciales.
Según el momento de aplicación: 1. Pre-siembra: butilato. 2. Pre-emergente: atrazina, alacloro, pendimentalina. 3. Postemergente: 2,4-D, bentazone, nicosulfurón.
De acuerdo a la selectividad: 1. No selectivo: paracuat. 2. Selectivo: atrazina.
Por su modo de acción: 1. De contacto: paracuat. Son de acción aguda, actúan localmente, no se movilizan dentro de la planta y requieren cubrir el 100% del área foliar de la maleza. 2. Sistémico: 2,4-D, nicosulfurón. Son productos de acción crónica, se movilizan desde el punto de absor
ción al sitio de acción vía floemática y xilemática, por lo que requieren concentración de la mezcla de aspersión más que cubrimiento.
Según su mecanismo de acción se clasifican de la siguiente forma:
1. Inhibidores de la fotosíntesis: atrazina. 2. Inhibidores de la síntesis de las proteínas: glifosato, nicosulfurón. 3.Inhibidores de la división celular: ditiocarbamatos, pendimentalina. 4.Inhibidores de la síntesis de los pigmentos fotosintéticos: Fluoricloridona (Racer®). 5.Inhibdores de la síntesis de los ácidos grasos: alacloro, metacloro.
Por la composición química: 1. Inorgánicos: arseniato de sodio. 2. Orgánicos: a aceites de petróleo: kerosene; b. herbicidas orgánicos arsenicales: DSMA, MSMA; c. fenoxiacéticos: 2,4-D; d. cloroacetamicidas: alacloro, metacloro; e. dinitro anilidas: pendimentalina; f carbamatos: butilato; g. derivados de urea, uracilos: nicosulfurón; h .triazinas: atrazina, simazina; i. ácidos alifáticos: glifosato; j. ácidos arilalifáticos: dicamba (Banvel ®); k. derivados de fenol. DNBP; l nitrilos sustituidos, bipirilios. paracuat; m. éteres difenílicos: nicrofen; n. pirinas, piridazinonas: Picloram ®; ñ. ácidos policíclicos alcanoicos: Fluazifop®.
Micoherbicidas: sonhongos patógenos de plantas que se han desarrollado para controlar malezas, de la misma manera como son usados los Herbicidas químicos (Templeton et al., 1985). Los productos registrados son: De Vine ®, que es la formulación con Phytophthora palmivora, para el control de la maleza Morrenia odorata Lindl, planta trepadora en cultivos de cítricas; otro producto es Collego ®, formulación a base del hongo Collectotrichum gloeosporoides (Penz) Sacc.F.sp. aeschynomene, usado para el control de la maleza Aeschynomene virginica (L) BSP en arroz y soya.
Detoxíficación de los herbicidas y tolerancia
La base para la selectividad de los herbicidas es la capacidad que tienen las plantas de cultivo a tolerar o sobrevivirla aplicación de un herbicida, en una dosis en la cual la maleza es afectada o muere. Esto puede ser debido a diferencia de absorción y translocación; velocidad y naturaleza con la cual es activado o detoxificado el herbicida, y las diferencias intrínsecas en sensibilidad en los sitios donde actúa el herbicida.
Para que un herbicida sea efectivo debe llegar al sitio donde la planta es más sensible a ese tóxico a la concentración correspondiente, causando daño severo y afectando su normal crecimiento y desarrollo. El metabolismo del herbicida resulta en detoxificación, un efectivo mecanismo para reducir la concentración del herbicida, incrementando de esa forma la tolerancia de la planta al químico.
Uno de los primeros mecanismos conocidos de detoxificación fue el de la simazina (Gysin y Knusli, 1960). En las raíces de maíces tolerantes a simazina se encontró un metabolito identificado como un análogo de la hidroxisimazina (Roth y Knusli, 1961). Hamilton y Moreland (1962) aislaron y caracterizaron la benzoxazina, un catalizador no enzimático del jugo de plantas de maíz, el cual, aplicado a plantas de avena y trigo susceptibles a simazina, las hacía tolerantes (Castelfranco et al., 1961). Investigaciones posteriores de Shimabukuro et al. (1978), revelaron que la conjugación enzimática con glutatina es la reacción responsable de la detoxificación de las triazinas simétricas, mucho más que la hidrólisis no enzimática. Todas estas evidencias ilustran las estrechas relaciones entre metabolismo, detoxificación y selectividad.
Resistencia tolerancia de las malezas a los herbicidas
Se han señalado o discutido los diferentes niveles de tolerancia de los cultivos y malezas a un herbicida específico, basándose en la selectividad de los herbicidas. Le Barón (1982) y Gressel (1985) señalaron que muchas malezas, que previamente habían sido controladas por herbicidas específicos, habían evolucionado, produciendo nuevos biotipos con incremento en su tolerancia.
Gressel (1985) afirma que ha aparecido resistencia verdadera solamente en campos tratados continuamente con triazinas simétricas, paracuat o trifluralin. La resistencia a los herbicidas sólo ocurre cuando año tras año se siembra el mismo cultivo y se usa el mismo herbicida; así, las resistencias a triazinas se han encontrado en campas de maíz, huertos frutales, viñedos y a los lados de los rieles de ferrocarriles, entre otros. Para julio de 1983 fueron confirmadas 38 especies de 18 géneros de plantas con biotipos resistentes a triazinas en 23 estados de USA, 4 en Canadá, 9 en Europa y 1 en países del Medio Oriente. Sin embargo, en el área de mayor producción de maíz de Estados Unidos ("Corn Belt"), que es donde más triazinas se han aplicado, sólo se ha informado de pocos casos de resistencia; esto es debido a la rotación de cultivos y de herbicidas en esa región. Gressel (1985) afirma que la tolerancia a la mayoría de los herbicidas es heredada en forma poligénica y la resistencia verdadera, por lo menos en los casos de triazinas, es debida a herencia sobre uno o dos genes de las especies donde ha aparecido resistencia.
Sistemas de siembra en la producción del maíz y el control de malezas
En términos generales se podría hablar en Venezuela de tres sistemas de producción: el "conuco", el sistema convencional y el de labranza reducida o labranza conservacionista.
1. En el sistema de producción de conuco, la siembra de maíz ocurre en pequeñas unidades de producción, inferiores a cinco hectáreas, generalmente por agricultores poco tecnificados y de escasos recursos económicos, sin utilización de maquinarias y para algunos, agricultura de subsis
tencia. Inicialmente, la maleza se combatía utilizando tala y quema previamente a la siembra, usada todavía por muchos campesinos; esto ocasiona la destrucción de la capa vegetal, cuando las pendientes del terreno son superiores al 10%. Otros conucos son cultivados con escardilla o azadón para aflojar la tierra y controlarla maleza; en otros casos, se hacen limpias con machete.
En las vegas de los grandes ríos llaneros y en suelos sueltos (franco arenosos o francos) de los estados Apure, Anzoátegui, Barinas, Bolívar, Guárico y Monagas, el suelo no es labrado o removido, y la maleza es controlada con herbicidas de contacto no selectivo, como paracuat (Gramoxone ®) o Sistémico no selectivo, como glifusato (Coloso ®, Glifosan ®, Roundup®, entre otros). El maíz se explota asociado a otros cultivos, como algodón, frijol o caraota, los cuales son sembrados después de los GO días de edad del maíz, como se aprecia en la fotografía tomada en 1974, en una vega alta del río Apure (Fig. 2).
Sin embargo, los agricultores beneficiarios de
la Reforma Agraria, agrupados en asentamientos campesinos ubicados en las
regiones maiceras, se han ido tecnificando, pues para combatir la maleza
antes de la siembra usan maquinarias para la preparación de tierra
y aplican herbicidas en forma preemergente después de la siembra,
especialmente atrazina; muchos de ellos controlan la reinfestación
de malezas con paracuat dirigido entre las hileras de maíz.
2. El sistema convencional de labranza para la producción de maíz agrupa agricultores con más de 5 ha de extensión, poseen maquinarias con equipos de labranza y de aspersión terrestre, están pendientes de las innovaciones tecnológicas, algunos poseen sistema de riego y actúan con mentalidad empresarial. El sistema de labranza convencional consiste en preparar la cierra con dos o más pases de rastra o segadora para cortar y tumbar el monte junto con la soca del cultivo anterior, luego un pase de arado, usado por lo general en la región Centrooccidental, o de rastra pesada o
"big romé', más utilizado en Guárico y Oriente, y luego no menos de
cuatro pases de rastra. Con estas labores, el agricultor afloja, voltea y airea la tierra, incorporándole residuos vegetales, especialmente malezas, afectando la humedad y temperatura del suelo y, por consiguiente, favoreciendo la actividad microbiana en el mismo. A veces, se incorporan enmiendas como abono orgánico, cal agrícola, etc. y nutrimentos al suelo, especialmente fósforo.
La preparación de cierra favorece la uniformidad de la aplicación y la eficacia de los herbicidas, tanto en los incorporados en presiembra, al evitar pérdidas de éstos por volatilización y fotodescomposición, como en los de aplicación preemergente. E1 uso de cultivadoras mecánicas, si las condiciones ambientales y la pendiente del terreno lo permiten, es una alternativa de control de malezas entre las hileras del maíz cuando fallan los herbicidas preemergentes y el cultivo tiene desde 20 a 35 días de edad. También, además de combatir las malezas, contribuye a romper la costra dura que se forma en algunos suelos, permite la incorporación de los nutrimentos aplicados con el reabono y favorece la infiltración del agua en el suelo.
En la fotografía de 1a Fig.3 se puede observar que las cultivadoras mecánicas pueden ocasionar daños físicos a las plantas de maíz, y en terrenos con más de 5% de pendiente y bajo fuertes lluvias, favorecen la erosión. Esta práctica es más usada en los estados Aragua y Carabobo, en fincas donde se produce maíz para semilla, para jojotos y maíz dulce. Además, la disponibilidad actual de herbicidas postemergentes selectivos, como el nicosulfurón solo o en mezclas con atrazina ó 2 4-D, ha sustituido las cultivadoras mecánicas para el control de malezas en la mayoría de las zonas productoras de maíz en Venezuela.
En las siembras de maíz bajo el sistema convencional de producción, los agricultores controlan la maleza mediante métodos mecánicos, como la preparación de tierras, y a veces cultivadoras mecánicas, o bien, pueden usar una o dos de las tres alternativas de control químico disponibles, como son:
a. Presiembra incorporado: butilato para el control de Corocillo.
b. Preemergentes: atrazina contra hoja ancha, sola o en mezclas con gramicidas, como pendimentalina, metacloro, alacloro o isoxaflutole (Merlin 75®).
e. Postemergentes: nicosulfurón
contra gramíneas; bentazone .+
MCPA contra Corocillo; atrazina,
2,4-D o thiameturonmetil (Harmony®) contra hoja ancha, solo o en mezclas.
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| Figura 3. Control de malezas por medio mecánicos (cultivadora) y daños ocasionados a las plantas de maíz |
3. El sistema de labranza conservacionista, labranza reducida, mínima, o de siembra directa (en inglés "non or minimun tillage") no es una novedad, ya que éste eta el sistema convencional entes del uso extensivo del tractor y de los implementos acoplados a él. Como antes se mencionó, los "conuqueros" y pequeños agricultores en Venezuela y en el mundo han sembrado siempre sin necesidad de esos equipos de preparación de tierra.
El sistema consiste en sembrar sin disturbar mucha el suelo, con lo cual se obtiene una serie de ventajas como reducir la erosión, mejorar el contenido de materia orgánica de los suelos, empleo de maquinaria menos pesada, que promueve mayor porosidad y menor compactación del suelo, ahorro en el uso de combustible y disminución del tiempo requerido entre una siembra y la siguiente. A1 término labranza conservacionista se le da tal connotación por englobar codos aquellos sistemas de labranza que reducen las pérdidas del suelo y agua, en comparación con el sistema convencional.
Después de lograda la síntesis y el conocimiento de las bondades como herbicida del 2,4-D y de las triazinas, se comenzó a innovarlas sembradoras, entre ellas las de disco, y se pensó en la siembra directa, pero hacía falta un herbicida que quemara las malezas, sin dejar residuos fitotóxicos en el suelo. La aparición en el mercado del paracuat, herbicida no selectivo de rápida acción, que es absorbido por los coloides del suelo y cuya actividad fitotóxica se incrementa con los herbicidas derivados de las triazinas y de urea, hizo posible la idea de las siembras en labranza mínima o el "conuco" tecnificado, como lo definiera Buscones (1967), o labranza conservacionista, como es denominada en la actualidad.
En la labranza conservacionista, la preparación de perra consiste en dar un pase de segadora rotativa lo más bajo posible, luego se hace la aplicación del herbicida de contacto (paracuat), mezclado con el residual (atrazina), si la maleza predominante es anual. Si existen malezas perennes, gramíneas y ciperáceas, se recomienda un herbicida Sistémico (glifosato) sin agregar residual, porque éste reduce la eficacia del glifosato; luego se siembra y fertiliza directamente sobre los residuos vegetes con una sembradora acondicionada para ello. Posteriormente, se pueden aplicar los herbicidas preemergentes señalados en el sistema convencional, pudiendo ser sustituidos o complementados con los postemergentes selectivos. El éxito o el fracaso de la labranza conservacionista reside en el control de malezas.
En Venezuela los estudios de labranza mínima en maíz se iniciaron en 1968 en la Estación Experimental de Cagua, perteneciente al Servio Shell para el Agricultor, hoy FUSAGRI (Ayala, 1968; Pérez et al., 1976). Más adelante se realizaron ensayos en Yaracuy y Portuguesa en FOREMAÍZ (Marcano y Lugo, 1976). En estos trabajos iniciales, la excesiva precipitación pluvial y el deficiente control de mezas atentaron contra los rendimientos de las parcelas en labranza mínima, en comparación con los de la labranza convencional.
Muchos son los trabajos de investigación realizados en labranza conservacionista, tanto en el mundo como en el país, los cuales redundan en las innovaciones de los equipos de siembra y aplicación de agroquímicos, en el desarrollo de nuevos productos, estudios del suelo, de plagas, etc. Así, por ejemplo, según McCalla y Army (1961) y Baeumer y Bakerman (1973), la tendencia del fósforo (P) es a acumularse en los 3 cm superficiales del suelo bajo condiciones de cero labranza, lo cual debe tomarse en cuenta en el mediana plazo.
Algunos técnicos y autores de artículos llegan a fanatizarse por las bondades de este sistema, sin tener presente que la labranza conservacionista no es una panacea y que la agricultura es una actividad económica y como tal debe ser rentable. El éxito de la labranza conservacionista es muy dependiente del buen uso y manejo de los plaguicidas, tanto herbicidas como insecticidas y fungicidas, unido a condiciones físicas y químicas de los suelos como pH, presencia de aluminio intercambiable (Al) y topografía del terreno, entre ortos. Se puede esperar éxito con este sistema en los alrededores del Lago de Valencia, en terrenos colinosos del Guárico, en las mesas orientales, en el piedemome andino o en otras áreas productoras de maíz con pendientes superiores al 5%.
Es recomendable hacer rotación de cultivos para evitar el establecimiento de malezas resistentes a los herbicidas usados en un monocultivo; con la rotación de cultivos deben considerarse los riesgos de efectos residuales de herbicidas por exceso de dosis o por uso sostenido. La siembra continua sin labranza permite el establecimiento y aumento de la población de insectos plagas del suelo perjudiciales en la siembra de maíz, tales como rosquillas (Agrotis repleta W, y Feltia subterranea) y coco juijuao (Euetheola bidentata B.), así como de patógenos que subsisten en los restos de plantas y pueden afectar luego al maíz. Entre éstos, Fusarium moniliforme. causante del enroIlamiento del maíz, y Helminthosporium turcicum y Exserohilum turcicum. causantes del tizón del sur y tizón del norte, respectivamente.
Las trabajos sobre manejo de suelos realzados en Venezuela y recopilados por Bravo (1994) señalan que las pérdidas de suelos bajo labranza convencional están entre 2,01 y 194 kg./ha por ciclo lluvioso en la región central del país. Como el suelo es un recurso no renovable, la erosión o pérdida del mismo debe ser un motivo suficiente para apoyar la labranza conservacionista, vistos los resultados promisorios de investigaciones en el país, unido al interés de muchos agricultores de Venezuela, especialmente del estado Guárico.
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